¿Especismo y crisis climática?

La mayoría de la gente no sabe las causas de la crisis climática, pues no nos las dicen. La mayoría de la gente piensa en el ambiente y en la ecología como un componente necesario, todopoderoso, siempre dador y que debe ser cuidado, siempre y cuando ese cuidado no implique la abstinencia del consumo personal o social ni las conocidas prácticas convencionales. La mayoría de la gente no sabe de crisis climática ni de especismo.
Hablamos de crisis climática y medioambiental cuando nos referimos a todos aquellos fenómenos que inciden sobre la temperatura, condiciones terrestres, atmosféricas, oceánicas, meteorológicas, químicas y físicas que modifican el ambiente y ponen en peligro a diversas especies animales, vegetales, fungi y bacterianas. Las consecuencias de estas crisis se observan en el incremento del calor en la Tierra, los huracanes, la acidificación de los mares, la deforestación y más, que tienen como resultados, a su vez: sequías, contaminación del agua potable, extinción de especies animales, enfermedades pandémicas y más.
La crisis ambiental y/o climática tiene muchas víctimas. No hay ningún otro evento planetario o social con mayores implicaciones y consecuencias para los seres humanos y para cualquier otro ser.

Es curioso que siempre tengamos que hablar de los “seres humanos” para que nuestras notas, artículos o discusiones sean interesantes ¿no crees? Es curioso que este antropocentrismo y discriminación especista sean el rasgo menos conocido de la humanidad a pesar de ser la causa de las crisis mencionadas. A esto se le llama ironía.
Es por el antropocentrismo que existe la ideología de que el mundo individual y colectivo giran en derredor del humano y, por ello, sus acciones, sus deseos, sus emociones, sus interacciones, su aprendizaje y cada actividad humana está centrada en sí mismxs. Como una serpiente que muerde su cola. Es por el antropocentrismo, en contraposición al biocentrismo, que se piensa que cada humano, cada animal de otras especies, cada planta, cada mineral, cada hongo, cada bacteria, cada materia y cada _______ existen para cumplir funciones de una sola especie en el planeta. Y cada uno de ellos es llamado “recurso”. Esta asunción no sólo existe debido al antropocentrismo, sino por su intersección con el capitalismo, que vuelve a todo un bien.

Hay que decirlo: desde el antropocentrismo no hay lugar para la sana convivencia ni el respeto. No hay lugar para otrxs y, con frecuencia, tampoco para unx mismx pues, además, el antropocentrismo intersecta con el androcentrismo, la blanquitud, el clasismo, el fascismo y muchos otros pensamientos discriminatorios. Y no, no nos hemos desviado del tema.
El ambiente, el planeta, la vida está en crisis porque una especie lo ha procurado. Esa práctica del autoritarismo y el fascismo de nuestra especie tiene nombre: especismo, entendido como un sistema de discriminación práctico que violenta otras especies animales. Esta violencia no sólo se manifiesta con agresiones físicas como la mutilación, violación sexual o asesinato de animales en granjas, sino a través de las múltiples actividades extractivistas y contaminantes de los diferentes entornos, hábitats o ecosistemas que, por funciones económicas y culturales, son violentados hasta momentos tales como el presente que es una crisis total.

Históricamente, el ser humano ha explotado animales para fines egoístas como especie, sin reparar demasiado en las consecuencias que esto tiene. ¿Por desconocimiento? ¿Por avaricia? ¿Por vileza? Probablemente por las tres. Sólo de reflexionar sobre las actividades ganaderas y de pesca podemos hallar a las responsables de la contaminación del agua, el mayor uso del agua potable, la deforestación, el uso de suelo, la contaminación atmosférica, la lluvia ácida, la erosión de la tierra, las pandemias humanas, la contaminación de los océanos, la pérdida de la biodiversidad, la sexta extinción masiva y, por supuesto, la terrible matanza sistemática de millones de seres vivos diariamente.
La crisis es injustificable desde la ética y desde la ciencia. La única pregunta es ¿cuánto tiempo más resta para el fin de todo lo que conocimos? o para que nuestra especie funesta abrace la razón y la compasión por fin.
Necesitamos veganismo ahora.
Necesitamos liberación total.